6 nov. 2020

Biomodificaciones: Hemos llegado demasiado lejos?

By Tia Ferguson.

Escribo este articulo sentada en un viejo café en la esquina de Beale y 2nd Street, el clima es húmedo y caluroso como pocas veces, el ventilador de techo que gira sobre mi no apacigua esta pesadez, reviso mis notas una y otra vez buscando la forma mas adecuada para abordar el tema.

En las ultimas décadas hemos presenciado grandes avances en la medicina, al punto en que ya casi hemos dejado de temer a la muerte por causas naturales, plagas biogeneticas y la violencia en las calles suelen ser la causa numero uno de decesos en Rock City, esto ha conllevado a que la medicina haya se embarcado hoy mas que nunca en un nuevo desafío, las vulgarmente llamadas biomodificaciones.

Pauso un segundo para ver como una joven camarera coquetea con un oficial de policia, la joven es hermosa, ojos color café, una rubia cabellera corte carre y una sonrisa de PromQueen, no supera los 20 años, pero no es su belleza lo que me cautiva, sino su rabo de conejo meciéndose de lado a lado de manera sugerente. Estas modificaciones se iniciaron como cosas leves, pupiopticos que cambian de color con el estado de animo o a voluntad, cabellos y uñas con las mismas cualidades, tatuajes luminosos que como anuncios de neon iluminan las calles de Nueva Memphis por doquier.

Muchos lectores me tacharan tal vez de anticuada, pero no se apresuren a hacerlo, se que puede sonar absurda mi replica en una época donde 2 de cada 3 personas se han realizado al menos un tipo de implante, ya sea funcional o estético, pero aun así me pregunto ¿Cual es el limite para estos?

He tenido acceso al ultimo catalogo de modificaciones de Biotechnica, corporación líder cuasi monopólica en este mercado y lo que he visto me ha horrorizado. Paso a compartirlo aquí con ustedes.


¿Hemos acaso perdido nuestra esencia y humanidad?
¿Hasta que punto puede una persona llevar estas modificaciones en búsqueda de su propia identidad?

Recuerdo con añoranza los días en los cuales una podía ver a alguien "normal" caminar por las calles, yo misma he recibido un buen regaño en mi adolescencia, cuando mi ahora difunto padre descubrió que me había realizado un piercing en el ombligo. Hoy tristemente debo aceptar que comprendo y comparto su punto de vista. Nos estamos alejando de nuestra esencia, los jóvenes buscan cambiar su exterior antes de desarrollar siquiera su interior ¿Que tipo de educación y visión del mundo les hemos estado impartiendo?
Pocos (tal vez demasiado pocos) de ellos deciden buscar estas respuestas en su interior, formarse y definirse como personas, como individuos, antes de saltar y unirse a una cínica sociedad que no acepta a las personas como son, sino que los incita cambiar para amoldarse.

El ventilador de techo arroja toscamente las cenizas de mi cigarrillo por toda la mesa, le doy un sorbo mas a mi quinto, tal vez sexto irlandés. Un hombre entra por la puerta, un Solo enviado por mi editor para escoltarme hasta la redacción, Morgan. Que como siempre asiente sonriente cuando le imploro por unos minutos mas para terminar mi articulo, esa misma sonrisa que me hace pensar como se vería realmente el, si viviéramos en un mundo distinto.





4 comentarios:

  1. Ghost10117.11.12

    bla bla bla, apuesto a que nisiquiera tiene hecho un plug interface, vieja retrograda.

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  2. Anónimo7.11.12

    Honestamente creo que tiene un punto, no esta bien planteado pero comprendo a lo que va.

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  3. Anónimo7.11.12

    Gente pretenciosa, quien se cree que es para condenar a los demas? si yo me quiero parecer a un perro, pues que problema hay si no le hago daño a nadie!

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